La rana de Galvani (I)

Hoy en día la electricidad es un elemento inseparable de la vida cotidiana de cientos de millones de seres humanos; prender una bombilla de luz, encender la computadora, la televisión, el microondas y demás electrodomésticos, son actos que realizamos varias veces al día y que por lo tanto forman parte de nuestra cotidianidad. Pero detrás de todo esto, tan simple y cotidiano, hay una enorme cantidad de esfuerzo, empeño y dedicación de muchos científicos a lo largo de, por lo menos, 300 años. Dentro de la rica Historia de la electricidad tenemos un pasaje sumamente interesante, me refiero a la rana de Galvani.

El italiano y la electricidad

Si hablamos de los experimentos relacionados con la electricidad durante el siglo XVIII, el nombre de Luigi Galvani no puede ser eludido. Nacido en Bolonia (actual Italia ) en 1737  se dedicó a la medicina, la fisiología y la física; sus posteriores descubrimientos repercutirán en cada una de estas áreas. Si bien Luigi realizó importantes contribuciones a la medicina, su nombre es recordado por sus aportes a la física, concretamente por sus famosos experimentos con la electricidad. En este artículo nos centraremos en un experimento en concreto, el que realizó con la famosa rana.

art232-galvani-luigi

La década de 1770 significó para Galvani un acercamiento al estudio del sistema nervioso y muscular. En 1772 presentó una comunicación al Istituto delle Scienze sobre la irritabilidad halleriana y, poco después, sobre los movimientos musculares de las patas de la rana. En 1774 leyó un artículo sobre el efecto de los opiáceos en los nervios de las ranas. Esto le llevó a investigar la estimulación de nervios y músculos en estos animales. Estas investigaciones marcarán el rumbo de la carrera del científico italiano.

Galvani y la rana 

Hacia finales del siglo XVIII los efectos de la electricidad en la vida animal comenzaron a adquirir una relevancia cada vez mayor dentro del pensamiento científico de la época. Los experimentos con animales se hacían frecuentes y las ranas eran las predilectas. Para generar electricidad se utilizaban las revolucionarias y recientes botellas de Leyden. Los discípulos de Galvani se dieron cuenta que cuando se extraían chispas de un generador y se tocaban las patas de rana con un bisutrí, estas se contraían. El italiano se interesa por este curioso fenómeno y decido investigarlo con más detalle.

Galvani le dio un giro a sus experimentos sobre este fenómeno cuando sustituyó la energía generada por las botellas de Leyden por la electricidad natural de los relámpagos. Animado por los famosos experimentos de Benjamín Franklin y Thomas Dalibard, Luigi coloca un alambre en el techo de la casa de su suegro en Bologna y lo lleva a su laboratorio. Cuando el relámpago cayó sobre la ciudad cargando el aire de electricidad, los músculos de las patas de rana respondieron a la pequeña cantidad que les llegó a través del alambre y se contrajeron. Lo que Galvani desconocía es que el experimento funcionaría aún cuando solamente pasara una nube oscura por encima de la casa y sólo su buena suerte evitó que la casa de su suegro, las patas de rana y el mismo Galvani se incineraran con un impacto directo del relámpago.

En 1786 Galvani realiza un experimento que pasará a la Historia. Salió al patio de su casa a colocar en una cerca de hierro unas cuantas patas de rana previamente preparadas. Para su sorpresa sucederá algo fascinante, en palabras del propio italiano :

Así, una mañana a principios de septiembre colocamos ranas que habían sido preparadas de la manera usual, destruyendo la médula espinal con un gancho de hierro y las colgamos de la parte de arriba de la cerca. Si el gancho tocaba la cerca, sorpresa, frecuentemente había contracciones espontáneas de las ranas. Si uno usaba un dedo para empujar el gancho contra la superficie del hierro los músculos relajados eran excitados, tantas veces cuantas fueran empujados.”

Galvani continuó realizando experimentos con ranas en su laboratorio. Llegó a la conclusión de que solo los metales como el hierro y el bronce podían ser utilizados para lograr el efecto deseado, en cambio materiales no conductores como el vidrio o la madera debían ser descartados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s