La rana de Galvani (II)

La electricidad animal 

La conclusión que extrae Galvani de sus experimentos es que los animales son generadores naturales de energía. A este juicio llega el italiano animado por su último experimento, a diferencia de los anteriores, la pata de rana no estaba conectada a ninguna fuente generadora de energía. A simple vista el metal de la cerca había hecho todo el trabajo. Si se formaba un circuito cerrado entre dos metales que pasara por la pata, se generaba una corriente eléctrica que circulaba por el circuito. Sin embargo, Galvani no estaba en lo cierto, ya que creyó que la fuente de la electricidad estaba en lo que llamó “electricidad animal”. El cerebro sería el generador de esta electricidad y esta energía se propagaría a través de los nervios. Digamos que para Galvani los animales son generadores vivientes que ante el menor contacto con un metal, descargan la energía contenida en sus nervios mediante la contracción muscular, similar a una botella de Leyden ( ya que ambos contenían electricidad en su interior y se podía descargar su contenido mediante el contacto con un metal).

Luigi_Galvani_Experiment

Galvani tarda en publicar sus conclusiones, recién lo hace en 1791 cuando publica su obra titulada “De Motu Viribus Electricitatis en Musculari Commentarius” (Comentario sobre el efecto de la electricidad en movimiento muscular). Aquí expone su noción de esa especie de energía vital, innata mencionada más arriba.

Galvani vs Volta

La publicación de este ensayo trajo bastante revuelo en la comunidad científica. El más férreo oponente a las ideas de Galvani fue otro italiano, un físico llamado Alessandro Volta. Volta, que era profesor en la Universidad de Pavia,  arremetió contra las concepciones de Luigi alegando que la analogía entre el músculo y la botella de Leyden era errónea. Pero Volta estaba parcialmente equivocado; acertó al negar la existencia de esa “fuerza vital” que afirmaba Galvani, pero se equivocó al adjudicar la causa de esas corrientes eléctricas al contacto entre dos metales.

Este es uno de tantos ejemplos que pueden ilustrar el papel de la suerte y los eventos aleatorios en el desarrollo de la ciencia. Si Galvani no hubiera colgado la patas de rana en la cerca de hierro, quizás no hubiera concebido sus famosas conclusiones.La rana de Galvani es un símbolo para ilustrar ese antes y después que significaron las investigaciones de Luigi Galvani en el campo de la electricidad.

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