El Wolframio, Franco y los nazis

La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto armado más grande que la humanidad ha presenciado. Más de 50 millones de seres humanos murieron esta guerra sin cuartel y de forma directa o indirecta todos los países de aquella época se vieron imbricados en esta masacre. Dentro de la enorme cantidad de hechos que se sucedieron en el período que va desde 1939 a 1945, rescatamos una historia en particular, me refiero a aquella que relaciona a Francisco Franco, un metal y los nazis.

hitleryfranco

La república cae y Franco festeja 

Como antesala a la Segunda Guerra Mundial tenemos a la Guerra Civil Española, conflicto que se desarrolló entre 1936 y 1939 y significó la lucha entre la II República Española y una fracción del ejército que se subleva contra el gobierno de Madrid, encabezado por el entonces general Francisco Franco. No me detendré a detallar el desarrollo de este conflicto armado, solo me limitaré a decir que en 1939 las fuerzas republicanas se rinden y Franco se consolida como dictador de España. Franco ganó la guerra, es cierto, pero no lo hizo solo, sino que la ayuda brindada tanto por la Alemania Nazi como por la Italia Fascista fueron vitales, y el gobierno del “generalisimo” quedó en deuda con estos países. Si bien la ayuda brindada por estas dos naciones fue motivada por la afinidad ideológica existente con el proyecto de Franco, tarde o temprano este debía pagarla. España no estaba en condiciones como para pagar en efectivo, así que se acordó pagarla en especie, concretamente con un metal muy peculiar llamado Wolframio.

El metal y su importancia

El Wolframio, también llamado tungsteno, es un metal bastante raro y no se halla en estado puro sino en forma de óxido y de sales en ciertos minerales. El Wolframio es, en apariencia un metal más pero es fundamental para construir la sociedad industrial moderna. Su principal uso está en las maquinarias de precisión, electrodos de soldaduras, filamentos de lámparas incandescentes, en las estructuras eléctricas de los automóviles, etc. Además sus usos bélicos son sumamente importantes, y los nazis estaban al tanto de las maravillas del wolframio en el terreno militar. Los alemanes lo usaban para construir la punta de sus proyectiles anti-tanque y en la coraza de los blindados, todo gracias a su extrema resistencia.

Wolframio

Wolframio

Debido a su escasez, el wolframio fue y aún es, sumamente codiciado. El principal productor de wolframio de la época era China, pero cuando los alemanes atacan a la URSS en 1941, cierran la principal ruta de comercio entre Asia y Europa, por lo tanto los nazis debía buscar alternativas ya que no disponían de este metal en su territorio, y el wolframio más cercano hablaba español. En efecto, España posee grandes minas de Wolframio, y los nazis no podían dejar pasar la oportunidad.

La deuda que contrajo Franco con los nazis era enorme, se elevaba a más de 212 millones de dólares en 1940 y el Jefe de Estado español tuvo que echar mano a todo lo que tenía disponible para poder saldar la cuenta, y el wolframio se perfilaba como la salvación del país ibérico.

franco-y-hitler-en-canfranc

Los precios se disparan 

España estaba relativamente cerca y además era “amiga” y tenía, para fortuna de los alemanes, tenía la ya mencionada deuda. Así, el wolframio español era imprescindible, tanto que el embajador alemán en España, Hans Heinrich Dieckhoft, le dijo al ministro español de Comercio e Industria, Demetrio Carcelleren marzo de 1943:  Para nosotros, el wolframio es prácticamente lo que la sangre para el hombre”. Y efectivamente, el wolframio se convirtió rápidamente en el fluido vital de la maquinaria de guerra nazi, que debía enfrentar una guerra cada vez más complicada.

El Wolframio trajo, literalmente una fiebre especulatoria (similar a la famosa fiebre del oro en California durante el siglo XIX). Por poner un par de datos ilustrativos, en España, antes de la guerra, existían solo seis empresas destinadas a la extracción del wolframio, a final de la guerra había más de 100 empresas instaladas con el fin de extraer el metal tan preciado.
Ante la falta de competencia internacional y por la importancia para la estrategia bélica el precio pasó de los 42 euros por tonelada en 1941 a los más de 2.000 en 1944.

hendaya2

El Reich de los mil años comienza a desmoronarse

Cuando las cosas van bien todos somos amigos, pero cuando la dicha se acaba hay que poner las barbas en remojo y explotar todos los beneficios posibles, y esto pasó con la relación financiera entre la Alemania de Hitler y la España de Franco.
Durante los primeros años del conflicto, Hitler pagó en efectivo y según parece con oro sucio, extraído de los judíos muertos en los campos de exterminio. Lo cierto es que, a medida que avanzaba el conflicto, las arcas del Reich de los mil años comenzaron a menguar, y para evitar el corte del suministro de wolframio, Hitler reivindica el pago de la deuda que España contrajo durante la Guerra Civil, con el suministro del tan necesario metal. El acuerdo siguió hasta finales 1944, cuando las rutas comerciales entre Alemania y España se cortan debido a la retirada de las tropas nazis de territorio francés.
A esta altura de la guerra el desenlace estaba más que confirmado; Hitler no podía resistir más, sin hombres, sin dinero, sin tanques, sin aviones, sin artillería y sin wolframio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s